Ayer fui a visitar un castillo en ruinas muy bonito, estos castillos pertenecen a las ciudades de las que son parte, y ellos les dan el mantenimiento necesario para que la gente pueda ir a visitarlos. Me gusta mucho en ese sentido lo que hacen los gobiernos locales, pues les dan a sus pobladores la opción de divertirse o de explorar para mantenerse ocupados en sus tiempos libres. Siempre todas las mañanas amanezco con una gran inseguridad y siempre me digo que para que? Qué logro con sentirme así? Siento que es como una costumbre heredada de mis padres, pues ellos siempre se mantenían en ese estado de ansiedad. No los culpo por eso, pues la infancia y juventud que ellos pasaron no fue tan tranquila, y la que me ha tocado a mí tampoco lo ha sido. Solo espero encontrar un poco de comprención en este mundo tan alocado.
A pesar de mis inseguridades, me fuí un poco temprano a la estación del tren, y valió la pena, porque en el tranvía que iba, a pesar de que la línea era la usual, se desvió y tuve que caminar hasta la estación, por suerte estaba algo cerca y llegué con tiempo. Después esperé con un poco de tiempo el bus que me iba a llevar al lugar, a pesar de que el motorista no se veía muy amable, me ayudó a llegar al lugar y la pasé muy bien, a pesar de andar solo. Había un poco de gente, pero a los lugareños no les gusta hablar mucho y menos con gente que no puede hablar bien su idioma, por eso es que exigen con behemencia aprender bien el idioma.
Cuando andube en el lugar, sentí la sensación de que me faltaba algo, y era los compañeros de la escuela, nos divertíamos mucho en cada viaje. Nos reíamos, hacíamos bromas y la pasamos muy bien. Entre semana fuí a otro lugar como parte de una actividad de la escuela, y también la pasé muy bien, no había nadie que hablara español, solo una señora brasileña, con la que me entendí lo suficiente para tener una pequeña conversación en español. Pero en realidad esa excursión no fué igual a la que hacíamos con mis excompañeros. Pero así es la vida, de repente cambian las cosas.
Lo que me gusta de aquí es que el transporte público es eficiente, casí calculé el tiempo en el que el bus iba a regresar, por suerte llevé una manzana y agua, porque la vez pasada me sentí más rendido y en efecto eso fue lo que me faltó, un poco de alimento a mitad de mañana. Tuve un pequeño problema a la hora de abordar el bus de regreso, a la ida no me pidieron el boleto, pero a la vuelta sí, entonces se le dije al motorista que tenía el Deutschland ticket, pero el aparato no me pudo leer el código, entonces me preguntó por la fecha, se la enseñe en el teléfono y ya con eso no hubo problema, pero siempre me pongo a pensar si es que de verdad es válido el ticket que compré, el otro més se me revalida, lo voy a cancelar y a esperar a no tener otro inconveniente como ese, pero en esta otra ocasión voy a utilizar el código de la aplicación y no el de la wallet del teléfono.
El regreso fue igual fue tranquilo, llegué a la ciudad y me fuí en el tranvía a la cafetería de la universidad. Estas comidas son una gran ayuda, por lo menos me mantienen con fuerza, aunque ayer el menú no era tan bueno. Había 2 opciones, el espagueti no me pareció porque ya había comido en el transcurso de la semana, y la otra opción era carne de cerdo y la escogí porque tenía ejotes, que hace mucho que no los provaba y unas tortitas de papas muy buenas, la carne era poco pero estaba buena, no la sentí grasosa. Pero en la noche tuve de nueva una soñadera fea, y creo que se debió a la carne, aunque era bien poco, menos de 4 onzas, todavía así me molestó. Siento que mi cuerpo ya no tolera mucho la carne.
Esta semana tengo las clases en la tarde, no me gusta ese horario pero espero que sea solo esta semana como lo han dicho los de la escuela. Además tengo la visita de mi primo Hugo, el se va a quedar en Frankfurt, yo llegaré donde él, me ha dicho que tiene hotel y un carro. Pienso ir a visitar un pueblo muy bonito, Tuhbingen ob der Tauer, es uno de los sitios que quería ir a conocer desde que vine aquí, pero queda muy lejos de donde estoy, y que suerte que va a estar Hugo y el también quiere ir a conocer esa ciudad. Se que la vamos a pasar bien en esa visita. También quería ir a Berlín con él, pero ya conoce y la distancia desde Frankfurt es bastante y sería muy cansado, creo que sería mejor ir a visitar Bonn o Heidelberg, ciudades que quiero conocer y quizá por mi cuenta vaya a Berlin, sería más barato porque el pasaje en tren es bastante caro.
Ya solo me quedan 4 semanas, y tengo sentimientos encontrados, me dan ganas de irme, pero al mismo tiempo no quiero llegar a Barrios, quisiera ir a otro lugar, pero si quiero regresar a Alemania tengo que hacer muchas cosas, como por ejemplo lograr el certificado B2 para poder trabajar y hacer la solicitud de trabajo en este país, que no es tan fácil pero la empresa que me ayudó a conseguir esta escuela, también ayuda para poder conseguir trabajo y emigrar legalmente. Siento que tengo que encontrar mi lugar, donde yo me sienta bien, aunque me gusta Alemania, por el clima de invierno creo que me regresaré a ES, pero quisiera encontrar una compañera de vida aquí y no una salvadoreña. Pero solo Dios sabe lo que me deparé, de todos modos estoy acostumbrado a estar solo y quizá sea la mejor opción.
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