jueves, abril 10, 2008

Donde está la felicidad.

La vez pasada leí un editorial de un periódico de mi país, la nota era del wall street journal, y hablaba de que un televisor de pantalla plana no era la felicidad, es seguro que en el momento uno se sienta feliz por poseer algo que había anhelado mucho, pero después sigue lo mismo de los mismo, deseando y deseando hasta encontrar lo que uno esperaba, para después volver a las mismas ansiedades. El efecto de poseer y acaparar parece como el efecto de comer lo que más nos gusta hasta que nos aburrimos y encontramos otra cosa, para luego seguir aburridos de esa otra cosa y seguir con el afán de algo más que los substituya.
Con esta crisis que está atacándonos en este momento, de los combustibles tan caros no porque están escasos sino por el interés especulativo de unos pocos ha creado una situación de recapacitar, de saber que es lo que en realidad deseamos, que lo que poseemos en el exterior no nos llena el interior y que el vacío que sentimos en nuestros corazones pareciera un pozo sin fondo.
A veces hablan de que el capitalismo es el responsable de todo eso, pero en realidad es eso, o es la avaricia y la gula, el ansia de poseer, creo que tenemos que volver a luchar contra los pecados capitales que nos encontrábamos antes de que todos estos sistemas económicos surgieran. El socialismo tampoco creo que sea la solución a todos estos problemas, pues siempre existe esa semilla de querer ser más que el otros, es algo más básico lo que hay que atacar y no decir que este sistema o este otro sea el culpable o el mejor para resolver la situación. Hace mucho se hablaba que el problema es dentro de cada persona, pero parece que todos tienen una gran viga en el ojo que no se puede ver la viga del otro.