miércoles, noviembre 18, 2015

La primera vez que la vi.

Desde hace 12 años que empecé mi terapia con el psiquiatra, al principio me recomendó observarme, en los libros que me recomendó también encontré muchas referencias hacia la autobservación y en la filosofía Zen que tanto me gusta es la base de esta disciplina. Es así que he logrado desarrollar esta capacidad, al mismo tiempo que desde siempre he sido muy observador, pero observarse a uno mismo es un poco complicado, especialmente para ser objetivo con uno mismo.
Ahora a lo que voy, hace 5 años ya había aceptado de que nunca iba a hallar una pareja, así que me había hecho la idea de hacerme la vasectomía, ya que con la experiencia de ver a mi hermano criar a sus hijos, pues me dije que a medida que vaya envejeciendo me será más difícil criar si es que se me daba la oportunidad de encontrar con quien tener hijos. En esa época me sentía decepcionado de mi fortuna, ver a una pareja feliz me causaba cierta amargura y especialmente cuando veía películas románticas o comedias romanticas, y en esa época ya estaba enganchado con una serie de comedia de warner channel (The Big Band Theory) y al ver como esta gente conseguía algo que a mi no me sucedía me daba cierta rabía, pero la seguía viendo porque sabía que no debía de sentirme así y buscaba como superar esa amargura.
Pues allá por septiembre de 2010 entró a mi vida una muchachita que me cambió esa percepción. Yo se que cuando nos vimos ella también percivió algo especial, viendo su lenguaje corporal, porque era un interés muy especial, ya que ella estando sentada apuntó hacia mí sus partes genitales. Eso es algo básico en los encuentros románticos, ver cuando una persona está interesada por uno es básico esa postúra. A pesar de las miradas que también dicen mucho, paracía uno de esos momentos deja vu, de esos a los que uno está predestinado, que parece que lo ha soñado antes. Ella siempre rehuyó de mi, sabía que había algo que ella no podía controlar y es que ella siempre ha tenido la batuta en todas sus relaciones y conmigo sabía que no podría ser ella la que mandaba.
Pasó casi un año hasta que comenzamos a hablarnos y como 6 meses para poder a ser un poco más sinseros y tener comunicación más íntima, aunque nunca llegamos a tener una relación de pareja.
Hablamos por casí dos años todas las noches que podíamos, nos contamos muchas cosas personales y hubo muchos sueños. Pero de esta relación aprendí lo que es amar en el propio sentido, a no tratar de controlarla, a confiar en Dios y dejarla ser a ella, observarla y ver cuando ella quería manejarme y cuando ella se veía embelezada con el enamoramiento hacia mí, aunque nunca me lo manifestó se veía en su mirada y en su lenguaje corporal.
Ahora ella ya no me habla, y creo que será difícil retomar la amistad, especialmente por lo que ella me dijo: "Yo soy mala, busquese una buena muchacha". Me dolió que ella se halla etiquetado como mala, cuando se que es todo lo contrario, porque vi sus actitudes y sus primeras reacciones. Se que algunas cosas que ella ha hecho se han debido a que se ha criado en un ambiente donde se celebra la viveza y la astusia por aprovecharse de los demás. A veces pienso que las personas buenas que quieren ser malas solo a hacer el ridículo llegan, lo sé por mi propia experiencia y de ver a otras personas caer en esta misma trampa.
Será muy dificil que ella se decida por mi en esta etapa de su vida, se que ha hecho cosas de las que se avergonzaría de decirme, de que ella sabe que al sincerarse conmigo se encontraría en desventaja y no podría llevar la ventaja moral de la cual están muy acostumbradas las mujeres. En esta etapa sería pedirle demasiada madurez para sincerarse conmigo, para aceptarme y dejar que yo la acepte. Creo que falta tiempo, más tiempo para que ella me acepte en su vida y para que yo la acepte en la mía.
Siento que no se han dado las cosas para que volvamos y mi miedo más grande es que nunca se den.

domingo, noviembre 15, 2015

Borrar a alguien de mis pensamientos.

Hace más de un año y 3 meses que me cortaron, sin haber tenido una relación de amor, aunque con muchas sensaciones, que podría llamarse algo más que una relación de amor, porque me enseñó a amar de verdad, a saber que es el verdadero amor.
Muchas personas escriben sobre el amor, que duele, que es cruel, que es injusto, etc. Pero para mi ver el amor te da vida, lo que duele en una relación es la desilusión porque aquella persona a la que le habías dado todas tus esperanzas lo ha decepcionado, resultó no ser la persona que esperabas, que buscaba solo un beneficio a su favor, de manipular la relación a su antojo por simple capricho.
Me he dado cuenta que la ilusión hacia una relación es la causa del dolor, el amor no duele, porque cuando uno aprende a observar a una persona a la que sientes un gran interés de forma objetiva, te das cuenta de que esa otra persona no tiene amor hacia tí, aunque al principio lo halla hecho, pero esa persona ha sido decepcionada y su única forma de curar su dolor es inflingir dolor a alguien más, o lo peor, buscar utilizar a la persona que la ama para su propia conveniencia o simple capricho.
Pero cuando se ama a alguien de verdad, no sientes rencor, al contrario, por veces sientes lástima o deseas ayudar para que aprenda curar su corazón, su alma, su espíritu. Lo único que puede hacer uno que ama a alguien es rogar por esa persona, que le vaya bien, que no le pasa nada malo y que Dios sea suave para mostrarle el camino del verdadero amor.
Yo creo que el amor nace del alma, y que a veces se encuentran en la vida dos almas que ya se conocen y que han vivido mucho en otras  vidas. Pero conectar con el alma es algo difícil, especialmente si has vivido en un ambiente materialista, en la que solo te fijas en lo que los demás tienen, y sientes que vives en una gran carencia. Una persona que ha sido traicionada por la familia, por la persona que crees que jamás te fallará, la decepción se apodera de uno y el rencor le manipula la vida y no puede conectar con el alma.
Cuando un alma encuentra a su pareja no deja de pensar en ella, pero aprende a confiar en Dios, que es el que diseña el camino por el cual tiene que aprender la lección que escogió, y que solo al final de la vida material se le revelará si paso o no la materia, si logró subir al siguiente nivel de vibración, de luz, de conciencia y de amor.
Solo sé que es difícil, y que no siento ningún resentimiento por aquella persona, que hice lo que tenía que hacer, que nunca le fallé ni le fallaré, pero que no puedo dejarme manipular porque eso iría en detrimento de su superación espiritual, a pesar que el deseo de ver por una vez más su sonrisa, sus ojos y su alma lo hagan a uno quererse doblegar.
Lo puedo decir libremente: "Maritza, no puede dejar de pensar en tí, y solo le ruego a Dios que cuide de tí y que sea lo más docil posible para que aprendas lo que tienes que aprender. Y que si algún día pueda compartir mi vida contigo, aunque sea el último de mi vida, todo valdrá la pena".