domingo, noviembre 15, 2015

Borrar a alguien de mis pensamientos.

Hace más de un año y 3 meses que me cortaron, sin haber tenido una relación de amor, aunque con muchas sensaciones, que podría llamarse algo más que una relación de amor, porque me enseñó a amar de verdad, a saber que es el verdadero amor.
Muchas personas escriben sobre el amor, que duele, que es cruel, que es injusto, etc. Pero para mi ver el amor te da vida, lo que duele en una relación es la desilusión porque aquella persona a la que le habías dado todas tus esperanzas lo ha decepcionado, resultó no ser la persona que esperabas, que buscaba solo un beneficio a su favor, de manipular la relación a su antojo por simple capricho.
Me he dado cuenta que la ilusión hacia una relación es la causa del dolor, el amor no duele, porque cuando uno aprende a observar a una persona a la que sientes un gran interés de forma objetiva, te das cuenta de que esa otra persona no tiene amor hacia tí, aunque al principio lo halla hecho, pero esa persona ha sido decepcionada y su única forma de curar su dolor es inflingir dolor a alguien más, o lo peor, buscar utilizar a la persona que la ama para su propia conveniencia o simple capricho.
Pero cuando se ama a alguien de verdad, no sientes rencor, al contrario, por veces sientes lástima o deseas ayudar para que aprenda curar su corazón, su alma, su espíritu. Lo único que puede hacer uno que ama a alguien es rogar por esa persona, que le vaya bien, que no le pasa nada malo y que Dios sea suave para mostrarle el camino del verdadero amor.
Yo creo que el amor nace del alma, y que a veces se encuentran en la vida dos almas que ya se conocen y que han vivido mucho en otras  vidas. Pero conectar con el alma es algo difícil, especialmente si has vivido en un ambiente materialista, en la que solo te fijas en lo que los demás tienen, y sientes que vives en una gran carencia. Una persona que ha sido traicionada por la familia, por la persona que crees que jamás te fallará, la decepción se apodera de uno y el rencor le manipula la vida y no puede conectar con el alma.
Cuando un alma encuentra a su pareja no deja de pensar en ella, pero aprende a confiar en Dios, que es el que diseña el camino por el cual tiene que aprender la lección que escogió, y que solo al final de la vida material se le revelará si paso o no la materia, si logró subir al siguiente nivel de vibración, de luz, de conciencia y de amor.
Solo sé que es difícil, y que no siento ningún resentimiento por aquella persona, que hice lo que tenía que hacer, que nunca le fallé ni le fallaré, pero que no puedo dejarme manipular porque eso iría en detrimento de su superación espiritual, a pesar que el deseo de ver por una vez más su sonrisa, sus ojos y su alma lo hagan a uno quererse doblegar.
Lo puedo decir libremente: "Maritza, no puede dejar de pensar en tí, y solo le ruego a Dios que cuide de tí y que sea lo más docil posible para que aprendas lo que tienes que aprender. Y que si algún día pueda compartir mi vida contigo, aunque sea el último de mi vida, todo valdrá la pena".

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