miércoles, mayo 11, 2022

Caminando solo pero acompañado

 Yo ya me hacía la idea que mi vida la iba a terminar solo, sentía una gran aflicción todas las mañanas al ir a la puerta del cuarto de mi mamá y ver si no se había muerto, lo que más pensaba es que si sucedía me iba a encontrar en una posición vulnerable sentimentalmente y mi miedo es a cometer un error al escoger a una pareja porque es seguro que voy a ser un blanco para muchas aprovechadas.

 Siempre le he pedido a Dios una pareja, una compañera con esas especificaciones: que sea católica, mayor de 50 años, independiente y que halla estado en terapía psicologica. Sinseramente para mi esto era un tiro al aire, difícilmente le iba a pegar a algo a menos que Dios me hiciera el milagro. Subitamene ha sucedido, de forma muy lenta y sutil, a forma de no emocionarme demasiado, de no apresurar las cosas para no arruinar la relación.

Lourdes ha aparecido en mi vida, una amiga de mi adolescencia, de la cual guardo muy gratos recuerdos felices. Era mi vecina de solo doblar la esquina a la derecha, y esta amistad se afianzó cuando iba yo a ayudarle con las tareas de algebra, y porqué lo hacía, porque ella me contaba cosas de mi novia Tinita.

Cuando me gradué de bachillerato y me fuí a estudiar a San Salvador perdí contacto con Lourdes, y cada uno seguimos con la vida al estar separados físicamente. Los dos hemos tenido nuestras experiencias y nos han formado en lo que somos hoy y quizá eso ha sido una preparación para lo que hemos llegado ahora.

Es muy extraño como se han dado las cosas, a través de publicaciones en facebook que han tocado ciertos temas que son importantes para los dos, y que han sido claves para que estemos en la relación de pareja que estamos en este momento.

De algún modo se que ella sabe cuando pienso en ella, y ella sabe que yo siento cuando piensa en mi. Los dos estamos seriamente dañados emocional y psicológicamente y tratamos de seguir nuestras vidas de forma saludable como podemos. Y aunque en este momento no podemos compartir juntos nuestra vida, tenemos la esperanza que podremos lograrlo en un futuro no tan lejano, y lo que nos dá cierta paz es que ya no tenemos que estar buscando, esa aflicción de estar expuesto a algún depredador cuando la situación actual en la que estamos termine.

Yo en este momento solo vivo el día, trato de no preocuparme de un futuro incierto y los posibles escenarios con las posibles soluciones que elocubro en mi mente, lo cual me cansa psicológicamente. Solo trato de disfrutar la paz que me da que Lourdes esté en mi vida y que Dios decida lo que tiene que ser.

jueves, mayo 05, 2022

Cediendo el control

 Uno siempre tiene sueños, yo siempre he tratado de planificar mi futuro, siempre en los libros de superación dicen que hay que usar la imaginación y desear lo que uno quiere para que las cosas sucedan. Concentracion y visualización para que la situación se de como yo quiero. En las religiones siempre se habla de que si uno tiene fé y ora se le realizaran las peticiones.

Yo todas esas cosas las he hecho, he escrito una lista de lo que quiero hacer y al final la he quemado porque todo se me da al revés. Que al ser buena gente uno se va a ir al cielo, la verdad que comienzo a dudar de eso porque cada vez me siento más frustrado, enojado y con un gran resentimiento contra todo. A veces siento que todo el mundo está contra mí, y eso que compararme con la situación de otros se me viene a la mente el dicho "mal de otros, complejo de tontos".

Un libro que me ha ayudado mucho a seguir con mi vida es "El hombre en busca del sentido de la vida " de Victor Frankl, en la cual me siento igual que esos prisioneros judíos durante la segunda guerra mundial. Me siento sin animos, con depresión, estoy débil y sin ninguna motivación para seguir adelante, solo esperando a que llegue el fin del mundo y si es que hasta eso no se me puede dar.

Una vez conduciendo por la 3ra calle poniente en San Salvador, cerca del Opus Dei, en una acera vi a una señora vendiendo no me acuerdo que, pero cerca de ella estaba su hijo jugando con una piedritas, las había colocado en fila y deduje que eran carritos porque la boca la tenía haciendo como cuando uno imita el motor de un carro. La concentranción, la tranquilidad y si se podría decir la felicidad con la que estaba ese niño era envidiable, sentí ganas de ser ese niño.

Una vez antes había sentido esa misma envidia cuando fuí niño, estaba en la finca con mi papá cuando ibamos a la corta, habíamos llegado con la gente y todos estaban desayunando para empezar el día. Lo mismo estabamos nosotros, esa vez había ido mi mamá y nos estaba sirviendo el desayuno, mi papá como siempre en esa época estaba de resaca y regañandome no se ni porqué. Mi papá siempre tenía esa manía de regañarme enfrente de los mozos y nunca supe ni he podido deducir porque lo hacía. Me sentía terriblemente mal, me sentía completamente infeliz a pesar de que estubiera desayunando con huevos, frijoles y queso. Me habían mandado a calentar las tortillas al fogón y ahí estaba un señor con sus dos niños, uno de 9 y otro de 7 me imagino, el estaba calentando 2 pescados secos y unas tortillas y sus niños uno al lado del otro, el les estaba sirviendo eso de desayuno y los niños estaban super felices de estar allí con su papá comiendo, el les hablaba cariñosamente y les daba un bocado a la vez a cada uno. Que envidia más grande la que tuve en ese momento. Todavía no logró encontrar en mi memoría un momento así con mis papás.