jueves, septiembre 10, 2026

El encuentro con mi primo en Frankfurt

 Pareciera que fue ayer, pero ya es una semana exacta que fuí a encontrarme con mi primo a Frankfurt. Encontrarse con alguien que conocez desde pequeño y que sabes que tiene tu misma sangre es algo enigmatico para mí, porque siento que es algo mucho más allá de una relación familiar, es volver a recordar buenos momentos y a vivir nuevos, esta vez fué en Alemania. Tenía cierto miedo de viajar tan lejos desde donde estoy viviendo, que no sería tan fácil, pero la verdad es que viajar en este país es lo más fácil que se puede hacer, no cuesta mucho y es solo de animarse y seguir adelante. Me pareció increíble haber llegado a una ciudad super importante en Europa, es la ciudad financiera, me sentí como en New York, porque es una ciudad multicultural, se encuentra uno con personas de todo el mundo.

Tuve muy buenas conversaciones con mi primo, y también bebimos bastante, aunque yo lo hice poco, porque no aguanto tanto alcohól en mi organismo, ese adormecimiento tan raro que no me deja tranquilo. Solo recuerdo a mi papá cuando se emborrachaba y los malos ratos que nos hizo pasar. Ahora solo quedan los buenos ratos con los primos y los amigos, la he pasado muy bien y conocimos dos ciudades muy bonitas y diferentes entre sí. Me gusta más Rothenburg porque es la típica ciudad de Alemanía, con sus casas entramadas y sus calles empedradas, muy tranquila y también muy llena de turistas. Heidelberg por el contrario es una ciudad típica de Europa, con un castillo en ruinas pero impresionante y mucha actividad en su ciudad vieja, con muchos bares y restaurantes.

Cuando regresabamos de la visita de cada una de estas ciudades, salíamos con mi primo a ver la actividad callejera de la ciudad de Frankfurt, suerte que había un festival del vino y pudimos comer algo bueno por ahí. Probé 3 tipos diferentes de vinos blancos y al finel quedé bien borracho, porque terminamos bebiendo en el bar del hotel al final, platicando que gente que no conocíamos pero como andaban bien borrachos pudimos conversar. Siempre despertabamos tarde, pero por lo menos bien descanzados, porque nos estuvimos durmiendo siempre a eso de la 1 de la mañana. La última noche mi primo me contó algo muy serio en su vida, yo esperaba que me contara algo así, y creo que le costo decirlo porque esperó hasta el último momento para desahogarse. Pero que pueda rearmar su vida, porque es un proceso muy complicado el que está pasando y gracias a Dios que en su trabajo tiene muchos viajes y eso le ayuda a que la transición sean más llevadera.

El domingo nos levantamos un poco más temprano y fuimos a desayunar, por suerte encontramos una cafetería de un iraní, muy buena onda, y mi primo siempre tiene esa habilidad de hablar y sacarle las cosas a la gente, aunque a vecés siento que se pasa, pero por lo menos logra llevarse una buena impresión de la gente. Después de despedirnos, el se fué al aeropuerto y yo a la estación de trenes, tenía un poco de miedo porque nunca me han pedido el ticket de viaje que me compré, espero que cuando me lo pidan me funcione, pero esta experiencia de viajar en un tren regional ha sido una aventura. Siempre que he viajado aquí cerca de Freiburg no me ha tocado ir parado, por lo general todos van sentados. Pero en este que llegó a Frankfurt a la hora estipulada, no logró llegar a tiempo al destino final que era Karlsruhe, nos dejó tirados en una estación que estaba a 1 hora de viaje de otro tren. Aunque nos tocó a todos ir parados y bien apretados, logramos llegar a la hora de ese tren y por suerte para el trasbordo tenía bastante tiempo, pero el primer tren que quería tomar ya había pasado, por suerte cada hora sale un tren y llegué a Freiburg 1 hora más tarde de lo que había planeado.

Gracias a Dios las clases han sido esta semana en la mañana, y espero que ya no vuelvan a la tarde. Me tocó una profesora de Kamerun, muy interesante la señora, pero no la sentí tan amena como otros profesores, pero enseñó algo bien el tema, pero siento que ahora vamos algo lento, aunque los temas ahora son más complicados, todavía siento que son muy intensivos. Este viaje me hizo recuperar energías, pero ya las estoy perdiendo de nuevo a medida que se va terminando el fin de semana. Pero me pareció mentira que haya logrado regresar a salvo del viaje de Frankfurt.

Mi primo me regaló una careta para tapar los ojos que le dieron en el avión, y me ha servido de mucho, he logrado domir una hora más de lo que había logrado hacer anteriormente. Siento mejor el descanso del cerebro, pero he empezado a soñar otra cosas raras desde que regresé. La primera noche era sobre un cavernicola que me perseguía, pero no logró alcanzarme, la siguiente noche fue de 3 personas que eran del pasado que querían arrastrame y anoche soñé que maté a alguíen que quería hacerme daño. A vecés pienso que es mi yo anterior el que quiere seguir conmigo, y me está costando dejarlo. Cuando siento ganas de regresar instantaneamente a ES, solo me pongo a recordar como me sentía ahí, y rápidamente se me pasa esa añoranza. No tengo nada que me ate, aunque está mi hermano, siento que no hay nada más para mí ahí, en cambio aquí me siento más seguro, me he acomodado bastante a andar en la ciudad y a la rutina de la escuela. Siento que esto último no es lo que quiero, se que me tengo que ir de aquí y buscar un nuevo rumbo, espero que sea en otro lado de Alemanía o tal vez regrese a Freiburg, pero en otra situciacion y en otro lugar diferente de donde estoy viviendo.

Me hace falta el primer grupo con el que empecé las clases de alemán, la pasamos super bien y me divertí muchísimo con estos jovencitos. Ahora ya no queda nadie de todos los que conocí y solo están un grupo de mejicanos con los que me llevo muy bien, por ratos no quiero integrarme con ellos, en parte porque no son muy dados a salir lejos y al final solo buscan un lugar a donde ir a beber. Pero también no quiero encariñarme con ellos, ni que ellos se acostumbren a mí, porque yo ya casí voy de salida, solo me quedan 2 semanas, por suerte voy a Milán con Chandy, creo que la voy a pasar muy bien una semana, porque de ahí quiero conocer otras partes de Europa, porque no se si pueda volver, y si vuelvo no se si me quedará tiempo para seguir conociendo más de este bello continente, del cual la mayor parte de mi ADN pertenece y es lo que me hace seguir adelante y no sentirme como un extranjero en el lugar donde nací.

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