Que difícil es aceptar esta oración, y es que aunque no lo hagamos con mala intención y aún haciendo una petición sin esta palabras, cuesta aceptar la voluntad de Dios. Siempre dicen "Pide a Dios con fe y te lo dará" y si uno no obtiene lo que ha pedido se debe a que la fé de uno no es suficiente. Por estas cuestiones es que creo que muchos de mis amigos han dejado de ser creyente y se han vuelto ateos.
Cuesta aceptar la vida que a uno le ha tocado, porque uno quiere cosas normales, de las que todos obtienen al portarse bien, al ser amables y correctos. Pero ser agradecidos con lo que se nos da cuesta, aunque no sea malo, pero que nos aprieta en ciertas cosas que nosotros buscamos.
Hay ciertos deseos que son biológicos, como el caso de tener una familia, para mi esto se debe al instinto de conservación de la especie. Buscamos reproducir nuestros genes de forma saludable, que nuestra descendencia tenga lo mejor de nosotros. Pero hay otras deseos que son aprendidos desde pequeños, que no nacemos con ello, como es el tratar de ser mejores que los otros tanto en lo económico como en lo social.
En las filosofías orientales como el budismo se practica mucho el "fluir", ese modo de no desear nada y dejar que la vida nos dé lo que necesitamos, a aprovechar lo que nos aparece y disfrutarlo. Tal cual en la Iglesia católica nos dice de aceptar la voluntad de Dios, que el ya nos tiene trazado nuestro camino.
No hay comentarios:
Publicar un comentario