Se que no soportas el dolor en tu pecho, ese nudo en la garganta y las lágrimas que nunca terminan de salir, sabes que quieres decir algo, gritar eso que te molesta, pero que no sabes que es, que quisieras que alguien te viera y te dijera, esto es lo que te pasa, y esta es la forma como te puedes curar de ese dolor del alma. Todas las noches tienes sueños incoherentes, ya no tienes miedo a las pesadillas, pero te causa un gran dolor de cabeza resolver lo que tu subconsciente quiere decir. Cuando vas donde el psiquiatra siempre recibes la misma respuesta, nunca logras sacar eso que te incomoda, esa espina que esta clavada en tu corazón. Nunca encuentras a tu alma gemela, esa persona con la que quieres compartir tus ratos alegres y tristes, tus pensamientos y dudas, y sobre todo nunca dejar de extrañar ese dulce aroma de su piel, que con solo pensar en eso entras en éxtasis. Se que te pones a pensar que para que estas en este mundo, todos te miran con desprecio porque no sos nadie en este mundo, y que todo lo que te ha sucedido en este mundo no es tu culpa, pero te tratan como leproso. Ya no hallas con que ni con quien reir, los músculos de tu sonrisa están atrofiados, y sientes más dolor cuando ves un bebé que no es tuyo, pero que lo quisieras comer a besos y abrazos...
Podría seguir contando todas las sensaciones tristes que compartimos y que nunca nos hemos contado, y quizá no terminaríamos, podríamos terminar todos los sinónimos de cada tristeza y siempre habrá algo que no podamos describir con la palabra justa, y el significado exacto. Pero al final me pongo a pensar, para que todo esto, porque tanto sentimiento triste inunda nuestras existencias, y que con solo dejar de existir se terminará este dolor. Crees que al acabar tu existencia terminará tu dolor, tu amargura y pasarás a un mundo feliz, donde no sentirás más que las sensaciones que no conoces, los olores que siempre extrañaste, el contacto con ese ser que siempre deseaste y los paisajes que nunca vistes.
Es triste pensar que al acabar tu vida, todos ahora te querrán, pero en el otro barrio sentirás ese amor, sentirías esa compasión que en vida tanto deseaste. Terminarán tus dudas sobre la existencia de Dios?, sabrás si existe el infierno o el cielo? O lo que siempre has negado con rotunda negligencia terminará siendo verdad. Terminarás tus días solo por contestar estas preguntas, o son esas preguntas las que te impiden traspasar esa barrera que no te deja irte de este mundo que se a portado tan ingrato.
Imagina como será la vida de los que te han interesado cuando tu ya no estés, te seguirán amando, recordando, llorando.... Que harán con sus vidas cuando ya no estés, crees que sentirán tus tristezas y amarguras, que les pasarás esa enfermedad que tu tenías, o simplemente te olvidaran como cuando estabas vivo. En tu mente siempre distes tanto amor y ellos nunca te lo agradecieron, pero sería posible que nunca pensaron en tu amor, o que siempre lo ignoraron, o lo peor, que siempre pensaron que eras tu quien siempre los ignorabas y los odiabas.
No se si la vida es un don o una maldición, pero las dudas siempre estarán, aquí o en el más allá, pero siempre tendrás este dolor, ese es mi pensamiento, pues en mi ese deseo de acabar con mi vida no es ajeno, pero más que valor es miedo a la incertidumbre, a no saber que sucederá después, a que si no logro aquí lo que quiero, jamás lo lograré allá. Para mi la vida ahora es el momento, ya no es el día ni la hora ni el segundo, es cada instante que respiras, cada latido del corazón te dice que estás vivo, y no sabes si maldecir o agradecer, pero si consigues terminar tu vida, es que has tenido el valor no solo para acabar con ella, sino que al final te darás cuenta que también tenías el valor para seguir vivo, y te entrará esa duda, y ya no habrá vuelta atrás, y ese creo que sería el peor infierno que Dante no se hubiera imaginado.
martes, marzo 25, 2008
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