Cuando estaba pequeño, a veces recibía un correo de alguien desconocido, hablaba sobre Dios, Jesús, La Virgen María o algún Santo, y ofrecía grandes recompensas para quien siguiera la cadena, pero al mismo tiempo, sino uno no lo seguía, ofrecía grandes desgracias. Yo en mi pequeña ignorancia sufrí mucho al principio, pero luego aprendí que eso no era cierto, y como aprendí en el catecismo, solo Dios tiene el poder sobre nuestro futuro. Más adelante en mi rebeldía, existía en mi la creencia de que yo era el dueño de mi futuro, y que todo lo que yo quisiera hacer se haría realidad con solo desearlo. Ahora ya en la declinación de mi vida, he vuelto a lo básico, y quizá la principal razón sea que ya no quiero sufrir.
La principal razón de escribir hoy es por esto de las cadenas, ya que ahora con el advenimiento del correo electrónico, esta práctica se ha hecho muy común, especialmente a los que han sobrevivido de algún percance o por que tienen miedo debido a alguna enfermedad. Me gustaría mas que toda esta gente en vez de enviar estos mensajes se desahogaran y contaran sus desgracias a los amigos y parientes más allegados, creo que eso sería más sano para todos, pues uno no se queda con la duda del chisme que le ha contado un amigo, y también que la persona que se encuentra en esa desgracia desahoga, pero pienso que al mismo tiempo que existe esa necesidad de contar sus penurias, también existe ese ego de no sentirse abajo de sus amigos y familiares. Hay un doble sentimiento encontrado, y creo que el único desahogo es eso de enviar estas cadenas agradeciendo a algún divino ser supremo, y que si uno quiere a esta persona y a los demás amigos, debe enviarla, hasta saben poner al final el reto de si se sienten capaces de no sentir vergüenza.
Creo que lo estúpido es amenazar con esta sentencia de la vergüenza o pena por reconocer las creencias que uno tiene, y de paso retar con esto, la verdad es que uno tiene que ser respetuoso de las creencias de cada quien, y incluso hasta de las dudas en esa materia. Yo a veces reenvío estas cadenas cuando dicen cosas que son inspiradoras, y que ayudan a la autosuperación, pero reclutar gente para creer en algo, creo que no es lo adecuado, pero algo que hago siempre es borrar ese reto, cuando veo que algo es bueno, pues no dudo en compartirlo con mis amigos y familiares. Ojalá esta fea práctica desaparezca, así también se descongestiona el internet.
martes, enero 15, 2008
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