domingo, enero 29, 2006

Confundido

Ahora que he resuelto que esta obsesión por irme es la que me está matando, me ha hecho pensar en todo lo que he hecho, sobre todo por mi chiringuito, que sin el no estaría tan tranquilo, y es que a la capital no quiero ir solo a pasar el rato, se que quiero trabajar en lo que me gusta, especialmente en agricultura. Pero ahora después de todo lo que me ha pasado, no me importa en que quiera trabajar, solo se que quiero tener mi paz interior, no se si lograré tener mi propio hogar, siento que me enferma estar con mis padres, aunque no debería de sentirme así.
Siento que necesito una aventura, algo que me haga sentirme vivo, de que poder contar después a mis familiares y amigos, y de eso siento que se me escapa el tiempo, y es de poder actuar rápido pero en mi caso y así como estoy se que tengo que tener tiempo para poder reponerme de esta recaída.

1 comentario:

Félix. dijo...

La verdad es que de las prisas que nos metemos llega uno a quedarse sin hacer algo; vamos, que nos damos cuenta que tenemos que cambiar, pero nos lanzamos a ello con toda prisa.
¿Quieres cambios y aventura? No esperes a irte o cambiar de situación... haz un mínimo cambio en tu existencia cotidiana.

Y respecto a Dios tienes razón: aunque no siempre le conozcamos por el camino del amor, llega un punto en que hay que lanzarse en sus manos e irnos desapegando de nuestros conceptos sobre Él. En fin, dejar que sea Él quien nos enseñe y dejarnos amar completamente.