Una analogía muy importante para mi es lo que siempre sale en los evangelios, "El Reino de los Cielos", según la teología de la liberación, esta frase aparece 127 veces, en cambio el paraíso solo aparece 2 veces, mi imagino pensar en el Reino de Dios, en donde todo es justicia, pero sin pensar en que quizás el mundo así como está es en realidad el Reino de Dios, pues todos hacemos sin saberlo la voluntad de Dios.
Pero donde entran los sueños en todo esto, a veces pienso si será una iluminación o una alienación de la modernidad, como sea, perseguir mis sueños en vez de hacerme feliz me hace infeliz, es la verdad, pues de que sirve que llegue a tener lo que quiero si al final no estoy contento con lo que hice, del modo en que lo hice, y a la edad en la que logré hacerlo, para mi la felicidad está en no dejarse dominar por los sueños, seguir un rumbo sin preocupaciones ni lamentaciones, vivir el día a pesar de tantas injusticias que se puedan dar, pues no he sido yo quien las he creado, y también, quien soy yo para interferir en la voluntad de un ser infinitamente superior a mi. Es de pensarlo muy bien y dejar que las cosas sucedan como debe ser.
A veces, me veo tentado a modificar las conductas de los que me rodean, pero ellos tienen sus propios caminos y yo solo soy una piedra o un paisaje al lado del camino de ellos, pueda que aprendan algo de mi, o yo aprenda algo de ellos, es como un cruce de caminos, un tejido, una maraña o una sinfonía.
Creo que esto es suficiente para cavilar en el resto de mi vida.
viernes, septiembre 23, 2005
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